
Esperando
una franqueza que se retrasa
en el cociente apretado de la tarde,
he de adentrarme
en el panico de mi espejo.
Aguardando
por el desnudo total de mis hermanas
he de reconciliarme con el mundo.
Madeja alquimica,
Madre eterna,
Maestro imperfecto,
Provenganme de paciencia,
que ya puestos tengo
mis zapatos de oro.
Alli voy, ritmo apretado, rumbo fijo.
Estrella de la sangre,
no permitas que me pierda.
6 comments:
Una belleza de poema, no tengo otra cosa que decir...
Luci
Gracias siempre Lu...miermanitta
TeKiero
es muy ...me gustopaula
Mealegro muchisimo que te haya gustado, pero no me queda clara tu opinion... "muy" que? digame...!
beso
OTRA VEZ LA ATENCION NECESARIA PA NO PERDERSE PAULA
Bueno, la estrella me guia desde dentro...
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