Cuando un barco se meceen las arenas blancas,
no es el barco que se mece,
sino una hormiga llevando nueces,
no es el desierto, es un mar infinito de pasiones dormidas,
hoy, cambio los cristales por unos mas claros,
soplados a la vera del camino,
sentado en esta roca enorme
que he rodeado con pasiones.
4 comments:
:) qué lindo poema. besitos. /loli.
me alegro que te gusten
cuan hondo! mencanta
Lucía
asi es, me abro el pecho de estrellas...
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